¿Por qué fracasan proyectos que parecían viables? La estadística marca que menos del 30 por ciento se concreta. Quizá por ello el project management, como estándar de administración, es cada vez más aceptado por empresas de tecnología y por otros mercados que utilizan recursos de TI.
(Por Analía Viviana García) Son muchas las cuestiones a atender cuando se aborda la temática de la comunicación en los proyectos’, según destaca Miguel Angel Bilello, Gerente de Desarrollo, Homologación e Ingeniería de Software del Banco Santander Río. En ese sentido, la participación entre los diferentes integrantes de un proyecto es un factor clave. Cómo se piden las tareas, cómo se resuelve un conflicto de comunicación, y hasta la necesidad de ser claro al delegar son ejes que forman parte de su análisis de la problemática. Una cifra quedó grabada en quienes lo escucharon como orador de la primera Jornada de Actualización en Project Management organizada por el IAAP y Worktec: sólo el 29 por ciento de los proyectos resulta exitoso.
¿Qué causas son las más invocadas para justificar el fracaso del otro 71 por ciento? Escasa participación de los usuarios, objetivos poco claros, requerimientos incompletos, mala planificación, y una brecha a veces insalvable entre el perfil que se solicita para los integrantes del equipo y el que en realidad poseen. Por supuesto, la lista no es exhaustiva.
Entre los asistentes a la actividad, Marcelo Berois y Gabriela Bonardi, de Sistemas Bejerman, explicaron a Bloggers que la empresa a la que pertenecen les facilita el entrenamiento porque está directamente ligado a su labor cotidiana. Afirmó Berois: “Trabajamos en un sector donde llevamos adelante varios procesos, y luego tenemos que transmitir a nuestros clientes, con claridad y consistencia, el por qué de las distintas decisiones”. “La posibilidad de implementar un proyecto por etapas –dijo Bonardi– permite rectificaciones sobre la marcha, y chequear que uno no se está alejando de la planificación original”.
Ser y certificar
En los ambientes de tecnología, hasta hace pocos años, al implementar proyectos se le asignaba poco valor al aspecto comunicacional. “Lo que tiene en especial esta metodología –explica José Esterkin, Director General del Instituto Argentino de Administración de Proyectos (IAAP) – es que combina el aspecto técnico de los profesionales con la cuestión de la coordinación y la combinación de recursos. En los ambientes de Sistemas, muchas veces se promueve al mejor ingeniero para que sea gerente del área; pero a veces no es la persona más idónea como para liderar un proyecto”. Al parecer, la dificultad más grande consiste al buscar un Gerente de Proyecto que combine los dos perfiles. “El suficiente conocimiento técnico como para poder hablar con su equipo y ofrecer especificaciones sobre lo que hay que hacer, y el suficiente poder de coordinación como para ‘manejar’ un equipo y terminar un proyecto en el tiempo prometido y dentro del presupuesto acordado”.
El IAAP brinda capacitación y consultoría en el plano local. Quienes aspiren a una certificación, que posee valor internacional, deben rendir un examen que los valide en el nivel Senior o como CAPM (Certified Associated Project Management) en el Project Management Institute (PMI) con sede en Filadelfia.
Nada de soluciones mágicas
De los 400 asistentes a las jornadas, muchos de ellos de nivel gerencial o certificados en Project Management, entre el 80 y el 85 por ciento pertenecían a empresas privadas. En Neoris, subsidiaria de CEMEX (Cemento Mexicano) aseguran que “No encaramos un proyecto si no hay un Project Management capacitado que lo esté liderando”, dice Mariel Verónica Zoco, Senior Business Manager de la compañía ante la consulta de Bloggers.
A su cargo se encuentra la práctica de procesos y PMO (Project Management Office). “En términos de resultados –aclara-, desde el momento en que una empresa define cuáles son los proyectos más vinculados con su estrategia, aquellos que más beneficios le van a dar, está en condiciones de establecer prioridades. Este estándar vincula tecnología, personas y procesos; pero un factor muy importante, es que no deben olvidarse las diferencias culturales, que existen de uno a otro país. Si se las desconoce, pueden incidir de manera negativa.”
En general, la coincidencia es que muchas empresas gastan de manera innecesaria; por ejemplo, tienen tres tecnologías para el mismo proceso, sin evaluar cuál es la que les trae más beneficios. Para Pablo Argentini Greco, Gerente de Proyecto de Neoris, “es importante destacar que se trata de una disciplina que reduce los riesgos pero no de soluciones mágicas e infalibles. De todos modos, de manera progresiva, la industria está reconociendo la importancia de incursionar en la práctica del gerenciamiento de proyectos. Y se percibe también mayor interés en obtener la certificación de PM (Project Management).
Esto influye también en el mercado laboral. Esterkin remite a los avisos clasificados para ejemplificar que el requerimiento de certificación o conocimientos de PM es cada vez más frecuente.
La estrategia de portones
El representante de una empresa internacional de telecomunicaciones, Adrián Muiño, tuvo a su cargo exponer las virtudes de las metodologías de portones, que proponen una forma de asegurar que la información para la toma de decisiones sea “completa y coherente” para evitar quiebres en el proyecto y permitir una inversión escalonada. “Lo primero –afirmó- es poner en contexto lo que ocurre con muchos proyectos: salen mal, se superan los costos previstos y los plazos no se cumplen. En este escenario, la metodología de portones permite darle valor a la planificación, asignarle un tiempo y un lugar.” Sostiene que ese valor y ese tiempo luego se verán reflejados en un buen resultado. ¿Qué es la metodología de portones? “El desarrollo progresivo de proyectos; si se prefiere, el proyecto dividido en fases. Al final de cada etapa, la alta gerencia, con la ayuda de un comité revisor, decide si el proyecto debe seguir o no. Y es importante tener en cuenta que cancelar un proyecto a tiempo es mucho más valioso que vivir en una mentira. Se ahorran recursos y se anticipa un resultado que de todas formas, en algún momento, saldrá a la luz.” Así, la metodología es para sus defensores el pasaje a una gestión donde las decisiones se basan en el conocimiento y se ajustan sobre la práctica concreta.
Por ahora, en Project Management, el sector de la tecnología y el área de gas y electricidad parecen estar a la vanguardia. Sólo el tiempo dirá si esta práctica logra hacer crecer el porcentaje de proyectos exitosos en estos y en otros mercados o si el magro 29 por ciento de logros que hay en el presente resulta más difícil de superar de lo que muchos creen.